Manual de producción de sacha inchi

  

Manual de producción de sacha inchi con el marco conceptual operativo del Biocomercio y la agroforestería sostenible
Reforesta Perú SAC
Botánica
Reino : PLANTAE
División : ANGIOSPERMAE
Clase : DYCOTYLEDONEA
Orden : GERANIALES (Gruinales)
Familia : EUPHORBIACEAE
Género : Plukenetia
Especie : Volubilis Linneo.
Nombre científico : Plukenetia volubilis L.
Nombre común : Sacha Inchi, Maní del Monte.
Morfología
Planta: Trepadora, voluble, semileñosa, de crecimiento indeterminado.
Hojas: Son alternas, de color verde oscuro, el ápice es puntiagudo, y la base es plana.
Flores: Masculinas, son pequeñas, blanquecinas dispuestas en racimo; Femeninas se encuentran en la base del racimo y ubicadas lateralmente de una a dos flores.
Frutos: Es una cápsula dehiscente de 3.5 a 4.5 cm de diámetro, con 04 lóbulos aristados (tetralobados) dentro de las cuales se encuentran 4 semillas, algunos presentan cápsulas con 5 a 7 lóbulos.
Semilla: En la mayoría de los ecotipos es ovalada, de color marrón oscuro, ligeramente abultadas en el centro y aplastadas hacia el borde. El diámetro fluctúa entre 1.3 y 2.1 cm.
3. El CULTIVO DEL SACHA INCHI
3.1 ¿Dónde se Produce Bien el Sacha Inchi?
Los mejores suelos son los que tienen buen drenaje, es decir que no acumulan humedad ni se encharcan por mucho tiempo después de la lluvia, eliminando el exceso de agua en forma rápida para evitar la aparición de enfermedades que afecten al cultivo.
El cultivo de Sacha Inchi crece y produce muy bien en climas cálidos a ligeramente templados entre 12ºC y 36ºC y con una precipitación entre los 750 a 2,800 mm / año.
RECUERDA QUE: EL SACHA INCHI PRODUCE BIEN EN CLIMAS LIGERAMENTE TEMPLADOS A CÁLIDOS, CON PRECIPITACIONES DE 750 a 2800 mm/año Y REQUIERE DE SUELOS FÉRTILES Y BIEN DRENADOS
Fuente: Manual de producción de sacha inchi con el marco conceptual operativo del Biocomercio y la agroforestería sostenible

Reforesta Perú SAC

Cultivo sin Suelo de Hortalizas -Capilares o microtubos


Cultivo sin Suelo de Hortalizas
 Capilares o microtubos
Formados por un microtubo de polietileno de un diámetro interno de 0,6 a 2 mm. y de una longitud de hasta 2 m., que trabaja con presiones muy bajas 7 m.c.a. en régimen laminar. Son sensibles a las variaciones de presión y temperatura y propensos a las obstrucciones. Para obtener una buena uniformidad de riego se debe sobredimensionar las terciarias y la tubería portagotero. También se puede compensar la pérdida de carga con distintas longitudes de microtubo. Presenta como ventaja el bajo precio.
6•3•5•2 Emisores de laberinto
En ellos el agua recorre una trayectoria tortuosa hasta salir sin presión. Son de menor sensibilidad a las variaciones de presión, temperatura y obturaciones. Su presión de trabajo mínimo de 1 atmósfera y caudales comprendidos entre 2 a 4 litros/hora.
Para evitar una falta de uniformidad, en los frecuentes riegos que se aplican en estos sistemas, se deben instalar electroválvulas en los subsectores para evitar descargas y conseguir un llenado rápido de las tuberías al inicio del riego.
6•3•5•3 Emisores de membrana autorregulados y antidrenantes
Estos goteros poseen una membrana que no abre hasta que no alcanza una presión de 4 o 10 m.c.a., tanto la apertura como el cierre se efectúa con la red llena de agua. En sistemas de riego para cultivos sin suelo en donde se aportan numerosos riegos al día, permite mejorar los coeficientes de uniformidad.
6•3•5•4 Emisores autocompensantes y antidrenantes
Permiten un caudal constante dentro de un rango de presiones. Son aconsejados cuando existe una baja uniformidad, debida a desniveles del terreno y de pérdidas de carga en las tuberías. Estos emisores son caros y con el tiempo pierden eficacia por el envejecimiento de la membrana elástica. En la práctica se emplean en muchas explotaciones de cultivos sin suelo.
MANEJO DE LOS CULTIVOS SIN SUELO
Cada uno de los sistemas explicados requiere de un manejo específico, la elección del sistema más adecuado va a depender de una serie de factores, entre los que debemos destacar, el tipo de cultivo, la duración del mismo, el sustrato elegido, volumen de sustrato a emplear, coste de instalación del sistema, facilidad, asesoramiento de manejo, sistema de riego, etc. Por esta razón resulta complicado decantarse por uno de ellos y afirmar cual es el ideal.
En distintas experiencias realizadas, con el objetivo de comparar distintos sistemas, apenas se dan diferencias, tal como veremos en el último capítulo. Lo realmente importante es conocer la correcta preparación y manejo de cada uno de ellos.
Hay aspectos de las labores preparatorias y del manejo que son comunes o similares a cada uno de los sistemas, y existe un manejo específico para cada sustrato. Como ejemplos trataremos los sistema de cultivo en lana de roca, en perlita y algún comentario respecto otros sistemas.
7•1 Labores Preparatorias
Dichas tareas van a consistir en repartir el sustrato a lo largo del invernadero de forma que permita el cultivo hortícola en cuestión, no debiendo necesariamente modificar las densidades ni la disposición de la plantación por el hecho de cultivar en sistemas de cultivo sin suelo, por lo que la distancia entre hileras y entre plantas será fácil de adecuar. Para la mayor parte de los cultivos hortícolas, la distancia entre hileras de sustrato puede ser de 2 m., pudiendo hacerse algo más estrecha para cultivos como el pimiento y en ocasiones algo más ancha para cultivar tomate.
Es aconsejable comprobar la instalación de riego, funcionamiento de los goteros, medición de uniformidad de riego. Si es la primera vez que ponemos en marcha nuestra instalación, es importante familiarizarse con el funcionamiento del programador de riego, con el sistema, inyección de solución madre, de ácido, con la formulación de la solución nutritiva, ajuste de pH y CE, frecuencia de riegos, tiempos y demás automatismos.
Previo a la plantación se procede a saturar el sustrato, la lana de roca y la perlita, con la solución nutritiva prevista, llenando totalmente el espacio poroso del sustrato y con objeto de contrarrestar la reacción básica inicial de los mismos. Se mantienen saturados durante al menos 24 horas.
Fuente: Cultivo sin Suelo de Hortalizas
S è r i e D i v u l g a c i ó n  T è c n i c a
Aspectos Prácticos y Experiencias
Carlos Baixauli Soria

José M. Aguilar Olivert

Abrótano hembra (Santolina chamaecyparissus)


EL JARDÍN DE PLANTAS AROMÁTICAS Y MEDICINALES
PLANTAS PARA LUGARES BIEN SOLEADOS CON SUELO ARENOSO O LIGERAMENTE ROCOSO.
• Abrótano hembra (Santolina chamaecyparissus) Pequeña mata muy aromática de la familia de las Compuestas, muy ramificada desde la base, de hojas perennes, recortes, pequeñas y estrechas de color verde grisáceo. Flores tubulares agrupadas en capítulos solitarios de color amarillo intenso (sin pétalos). Vive en lugares secos y rocosos, y es típica de la vertiente mediterránea, ausente en la mitad oeste de la Península. Florece por San Juan y se recolectan los capítulos florales en verano para secarlos y guardarlos.
Especificidades para el cultivo: cortaremos las inflorescencias cuando se hayan secado o cuando son frescas si las hemos guardado para sus usos medicinales. Conviene podarla bastante intensamente cada 2 o 3 años una vez haya pasado la floración para dar vigor a la planta. Tiene capacidad de brotar desde bastante abajo.
Aplicaciones: Infusión de 5-6 capítulos florales por taza de agua. Tónico estomacal, digestivo y antihelmíntico. Emenagogo de efectos suaves, para evitar los dolores menstruales y regular el flujo. El baño proporciona un efecto relajante sedante. También en aplicación externa se utiliza como remedio para las inflamaciones oculares y dentales.
Fuente: EL JARDÍN DE PLANTAS AROMÁTICAS Y MEDICINALES.pdf
PLANTAS PARA LUGARES BIEN SOLEADOS CON SUELO ARENOSO O LIGERAMENTE ROCOSO. EL JARDÍN DE PLANTAS AROMÁTICAS Y MEDICINALES
PLANTAS PARA LUGARES BIEN SOLEADOS CON SUELO ARENOSO O LIGERAMENTE ROCOSO.


Plagas y enfermedades del cultivo del aguacate RECOMENDACIONES


Plagas y enfermedades del cultivo del aguacate
RECOMENDACIONES

Uso de control biológico: Cuando se tenga entre el 25-50 % de las hojas con presencia de O. perseae, se debe realizar la suelta. La dosis a una relación depredador:presa (1:5) es elevada, por lo que es inviable económicamente. Las posibles relaciones intragremiales no permiten un buen control.

Uso de control con productos fitosanitarios: Cuando se tenga más de un 50 % de hojas con presencia de O. perseae, se debe realizar los tratamientos, con suficiente presión (20 bares).
- Productos a utilizar:
- Azufre mojable 80 % (Ojo, posibles quemaduras)
- Aceite de verano
- Jabón potásico
- Aceite de Neem
Aplicar a partir de mayo, con la nueva brotación y cuajado del fruto. Repetir aplicación a los 15 – 20 días.

Fuente: Plagas y enfermedades del cultivo del aguacate
Agro Rincón – Instituto Canario de Investigaciones Agrarias –Gobierno de Canarias


Cultivo de la uchuva Generalidades del manejo poscosecha


Cultivo de la uchuva
Generalidades del manejo poscosecha
La poscosecha es la etapa del proceso productivo, que reúne todas la actividades que se deben implementar para ofrecer una fruta de excelente calidad y va desde el momento de la recolección hasta que llega al consumidor final.
La calidad inicial de la fruta cosechada no puede ser mejorada aplicando tecnologías durante el período poscosecha, no obstante es posible conservar la calidad por largos períodos, utilizando sistemas modernos de conservación.
Las tecnologías de manejo poscosecha utilizadas se basan en el estudio de los factores relacionados con el deterioro del producto, su comportamiento fisiológico, las técnicas de almacenamiento y las estrategias para retardar su envejecimiento.
A pesar de los importantes avances agronómicos que han permitido mejorar la productividad y calidad de la uchuva, en la actualidad se presentan grandes deficiencias en las etapas posteriores a la recolección y que son la causa del elevado índice de pérdidas. Algunos de estos aspectos son los siguientes:
· Falta de conocimiento acerca de las características que debe reunir el producto final, en cuanto a tamaño, color, consistencia, acidez y azúcares.
· Se carece de criterios claros y objetivos que permitan definir el momento óptimo de recolección, de acuerdo con al mercado objetivo.
· A pesar de existir normas de calidad acordes con la producción nacional, éstas no se aplican. Existen normas empíricas, creadas en función de necesidades particulares; en otros casos se adoptan normas de otros países, sin tener en cuenta que las condiciones de producción son muy diferentes a las nuestras, esto causa confusión a través de toda la cadena de comercialización.
· Durante el beneficio y acondicionamiento hay excesiva manipulación, lo que implica maltratos y deterioro de los productos.
· Se utilizan sistemas de empaque que por sus características generales de forma, capacidad y material de fabricación son inadecuados, tales como: huacales, costales, canastos, entre otros, lo que ocasiona daños a la fruta por impacto y compresión.
· Con relación al transporte, no se cuenta con un sistema especializado para transportar productos perecederos como la uchuva, que incluya una red de frío y que mantenga la calidad del producto en condiciones higiénicas y seguras.
· En el área de almacenamiento, la tecnología utilizada presenta deficiencias mantener y prolongar la vida útil de los productos.
Operaciones poscosecha de la uchuva
Secado de la fruta
La operación de secado debe ser supervisada permanentemente para evitar daños por deshidratación, pudriciones para conservar la calidad y la sanidad de los frutos. Después de la cosecha, los frutos se deben extender sobre una superficie plana para secarlos a temperatura ambiente; evitar la acción directa de los rayos solares; no amontonar la fruta para evitar pérdidas por compactación o sobrepeso. Cuando se trata de grandes volúmenes se emplean ventiladores.
El secado se puede realizar antes o después de la clasificación, lo importante es reducir con rapidez la humedad del cáliz o capacho para evitar futuras pudriciones. En la mayoría de los casos el proceso de secado lo realizan las empresas comercializadoras, para lo cual cuentan con el personal, los equipos y los espacios adecuados para este propósito.
Selección de la fruta
La selección consiste en separar la fruta apta para la comercialización, descartando las frutas descompuestas, enfermas o con manchas por pesticidas. El lugar para seleccionar la fruta debe ser limpio y fresco, protegido del sol, la lluvia y alejado de animales, focos de contaminación y depósitos de plaguicidas. La fruta que no reúna las características adecuadas para el mercado, se eliminada o entierra en un lugar alejado del área de selección.
Fuente: MANEJO DEL CULTIVO DE LA UCHUVA EN COLOMBIA
José Luis Zapata P.*
Alegría Saldarriaga C.
Mauricio Londoño B.
Cipriano Díaz D.
Boletín Técnico C.I. La Selva

Rionegro, Antioquia - Colombia

Cultivo del plátano 3. IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA.


Cultivo del plátano
3. IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA.
El plátano es la fruta tropical más cultivada y una de las cuatro más importantes en términos globales, sólo por detrás de los cítricos, la uva y la manzana. Los países latinoamericanos y del Caribe producen el grueso de los plátanos que entran en el comercio internacional, a pesar de que los principales productores son India y China, siendo el principal cultivo de las regiones húmedas y cálidas del sudoeste asiático. Los principales importadores son Europa, EE.UU., Japón y Canadá. Los consumidores del norte lo aprecian sólo como un postre, pero constituye una parte esencial de la dieta diaria para los habitantes de más de cien países tropicales y subtropicales.
El plátano es uno de los cultivos más importante del mundo, después del arroz, el trigo y el maíz. Además de ser considerado un producto básico y de exportación, constituye una importante fuente de empleo e ingresos en numerosos países en desarrollo.
4. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS.
4.1. Clima.
El banano exige un clima cálido y una constante humedad en el aire. Necesita una temperatura media de 26-27 ºC, con lluvias prolongadas y regularmente distribuidas.
Estas condiciones se cumplen en la latitud 30 a 31º norte o sur y de los 1 a los 2 m de altitud. Son preferibles las llanuras húmedas próximas al mar, resguardadas de los vientos y regables. El crecimiento se detiene a temperaturas inferiores a 18 ºC, produciéndose daños a temperaturas menores de 13 ºC y mayores de 45 ºC.
En la cuenca Mediterránea es posible su cultivo, aunque no para producir frutas selectas, en las localidades donde la temperatura media anual oscila entre los 14 y 20 ºC y donde las temperaturas invernales no descienden por debajo de 2 ºC.
En condiciones tropicales, la luz, no tiene tanto efecto en el desarrollo de la planta como en condiciones subtropicales, aunque al disminuir la intensidad de luz, el ciclo vegetativo se alarga. El desarrollo de los hijuelos también está influenciado por la luz en cantidad e intensidad.
La pluviosidad necesaria varía de 120 a 150 mm de precipitaciones mensuales o 44 mm semanales. La carencia de agua en cualquier momento puede causar la reducción en el número y tamaño de los frutos y en el rendimiento final de la cosecha.
Los efectos del viento pueden variar, desde provocar una transpiración anormal debido a la reapertura de los estomas hasta la laceración de la lámina foliar, siendo el daño más generalizado, provocando unas pérdidas en el rendimiento de hasta un 20%. Los vientos muy fuertes rompen los peciolos de las hojas, quiebran los pseudotallos o arrancan las plantas enteras inclusive.
4.2. Suelos.
Los suelos aptos para el desarrollo del cultivo del banano son aquellos que presentan una textura franco arenosa, franco arcillosa, franco arcillo limosa y franco limosa, debiendo ser, además, fértiles, permeables, profundos (1,2-1,5 m), bien drenados y ricos especialmente en materias nitrogenadas. El cultivo del banano prefiere, sin embargo, suelos ricos en potasio, arcillo-silíceos, calizos, o los obtenidos por la roturación de los bosques, susceptibles de riego en verano, pero que no retengan agua en invierno.
La platanera tiene una gran tolerancia a la acidez del suelo, oscilando el pH entre 4,5-8, siendo el óptimo 6,5. Por otra parte, los plátanos se desarrollan mejor en suelos planos, con pendientes del 0-1%.
5. PROPAGACIÓN.
La platanera es incapaz de producir semillas viables por lo que solo es posible su reproducción y perpetuación a través de la propagación vegetativa o asexual. Por tanto, las "semillas" utilizadas para la siembra corresponden a partes vegetativas tales como retoños y cormos o hijos que, una vez separados de la planta madre, pueden realizar su ciclo de crecimiento y producción.
Lo más recomendable es que el agricultor seleccione el material de siembra a partir de plantas madres vigorosas, sin signos visuales de ataques de plagas y enfermedades, realizando limpieza y desinfección del mismo. Los hijos seleccionados deben ser tipo   espada, evitando el uso de aquellos catalogados como orejones o de agua, ya que han perdido su vitalidad por desequilibrios nutricionales o estrés hídrico.
Existen diversos métodos y formas de propagación:
Propagación tradicional: es el sistema de propagación más antiguo y hace uso de hijos o retoños. Se caracteriza por la escasa o nula aplicación de prácticas culturales básicas, de manera que las plantas se encuentran bajo libre crecimiento, lo que provoca un alto índice de competencia entre ellas. El material de propagación usado en este sistema proviene generalmente de la misma plantación, siendo la eficiencia del mismo baja, existiendo, además, riesgo de diseminación de plagas y enfermedades.
Propagación por división de cormos: puede ser aplicada a cormos procedentes de plantas jóvenes o recién cosechadas. Para su aplicación es necesario ubicar e identificar las yemas presentes en el cormo, lo que hace que el sistema sea altamente eficiente. Las principales etapas para su aplicación son las siguientes:
Selección del material: se recomienda el uso de cormos aparentemente sanos y vigorosos. El número de plantas a generar dependerá del tamaño del mismo, por lo que los cormos pequeños no son recomendables.
Limpieza y lavado: a los cormos seleccionados se les eliminan los restos de tierra, las raíces, aquellas partes que se encuentren afectadas por diversos daños y la parte aérea.
Desinfección: se prepara una solución de agua y cloro a razón de 5 mL · L-1 de agua, en la cual se sumergen los cormos durante tres minutos para su desinfección.
Exposición de las yemas: se corta la base de la hoja más externa hasta llegar a la siguiente, quedando expuesta una yema lateral en un punto en forma de "V" formado por la intercepción de las bases de las hojas.
Corte: una vez descubiertas todas las yemas posibles en el cormo, se procede a realizar cortes en secciones, tratando en lo posible de dejar en cada sección una yema visible.
Siembra: se realiza en canteros previamente preparados o directamente en bolsas de plástico tratando que la yema se encuentre cubierta por tierra o por el sustrato y cercana a la superficie.
Fuente. Gobierno departamental autónomo Santa Cruz

DIRECCION DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD

Cultivo de aguacate Elementos secundarios

Cultivo de aguacate Elementos secundarios Los elementos conocidos como secundarios son el Azufre, el Zinc y el Boro. Azufre Es el elemen...