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Factores que limitan tener cultivos hidropónicos exitosos:

Factores que limitan tener cultivos hidropónicos exitosos:
Con frecuencia se piensa que los factores que más limitan el desarrollo exitoso
de cultivos hidropónicos familiares son los siguientes:
Los pocos centros de abastecimiento local de nutrientes o su elevado costo, la
falta o el alto costo de las semillas, poco espacio, exceso o falta de iluminación,
falta de buenos contenedores o substratos.
Al precio actual de los nutrientes que es de US$0.75 por juego de 1,400 c. c. , la cantidad necesaria para alimentar 32 plantas durante un día a la dosis máxima
(esta dosis no se usa todos los días) cuesta US$0.009, lo que significa que durante
el mes que demora el cultivo en llegar al punto de cosecha, el costo total del
nutriente será de US$0.23; y las semillas necesarias para sembrar una
caja completa cuestan US$0.08.
Por las anteriores razones no puede admitirse que alguno de estos factores es el principal obstáculo para desarrollar cultivos de hortalizas o plantas medicinales
por medio de la hidroponía familiar. El factor que limita por completo el éxito
de los cultivos hidropónicos es la actitud de las personas, especialmente la falta
de dedicación y constancia para ejecutar las recomendaciones técnicas dadas
durante las capacitaciones, las visitas de asistencia técnica o a través de guías y
folletos informativos.
ASPECTOSSOCIOECONÓMICOS
Beneficios.
Los beneficios de la Hidroponía Simplificada son de tipo social y económico:
A. El beneficio social se obtiene como resultado del aumento de la cantidad y la variedad de los componentes de la alimentación diaria, sin que la familia tenga
que hacer un gasto mayor en los componentes de la canasta básica de alimentos.
Este aumento en la calidad de la alimentación contribuye a la protección de la
salud, al mejoramiento del rendimiento académico de los niños y jóvenes en sus estudios y como consecuencia, se mejoran, en el mediano y largo plazo, las
condiciones de vida de la familia. (ver anexos )
En una huerta hidropónica pueden obtenerse más de 20 variedades de hortalizas
de diferente valor vitamínico y mineralógico (con sobresaliente ventaja para las
especies que producen hojas) que complementan la riqueza nutricional de la
dieta diaria de las familias de más escasos recursos económicos, basada con
mucha frecuencia en productos ricos en energía (fríjoles, arroz, arepas de maíz,
pan y grasas), pero muy pobres en vitaminas y minerales.
Además, no son pocos los casos en que personas con limitaciones en la salud
física o mental, que han reconocido que reciben beneficios relacionados con el mejoramiento de la auto estima personal y el abandono del conformismo y la
pasividad al vincularse a la práctica de la hidroponía sencilla. Ésta puede ser
practicada por todos los miembros de una familia, de acuerdo con su voluntad
para invertir el tiempo libre en la producción de alimentos, satisfacciones
personales e ingresos monetarios, todos éstos, componentes importantes de una
vida de mejor calidad.
B. El beneficio económico lo representan los ingresos monetarios que se
obtienen con la venta permanente de las cosechas. Éstos permiten auto financiar
el funcionamiento y el crecimiento de la huerta y además cubrir necesidades
diarias de la familia que antes estaban insatisfechas por falta de un ingreso
permanente. (ver anexos)
Una huerta de 10 metros cuadrados cultivada según las recomendaciones
técnicas del Proyecto de Hidroponía Familiar puede producir en un año más
de 1,000 libras de hortalizas de diverso tipo, que a los precios promedios del
mercado para las que tienen mejores probabilidades agronómicas en
Centroamérica y otros países de América Latina (apio, berro, cilantro, pimentón
dulce y picante, lechuga, mora, pepino, rabanito, tomate protegido y otras) representaría un valor anual aproximado a US $400.00. No hay muchas familias
en los sectores populares que tengan capacidad económica para invertir dicha
suma de dinero en la compra de esa cantidad y variedad de verduras; aunque
conozcan la importancia de su consumo para el mejoramiento de la alimentación. Mediante la explotación continuada y sistemática de áreas superiores a 40 metros cuadrados de cultivos (Unidad Económica
Mínima Familiar – U.E.M.F -), una familia puede obtener un ingreso que fluctúa
entre US$60 y US$120 además del producto que consume la familia, representado
por producto de segunda calidad, ya que es común que los productores prefieran destinar lo mejor para la venta. (ver anexos)
El logro de los beneficios sociales y económicos dependen casi exclusivamente de
la responsabilidad y dedicación que cada productor (a), individual o familiar
tenga con su huerta.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD

Cultivos hidropónicos, término aplicado al cultivo

Cultivos hidropónicos, término aplicado al cultivo de plantas en soluciones de nutrientes sin emplear la tierra como sustrato. El cultivo sin tierra de plantas cultivadas comenzó en la década de 1930 como resultado de las técnicas de cultivo empleadas por los fisiólogos vegetales en experimentos de nutrición vegetal. Los métodos más recientes de cultivo sin tierra difieren en algunos detalles, pero tienen dos rasgos comunes: los nutrientes se aportan en soluciones líquidas y las plantas se sostienen sobre materiales porosos, como turba, arena, grava o fibra de vidrio, las cuales actúan como mecha y transportan la solución de nutrientes desde su lugar de almacenamiento hasta las raíces.
Las plantas verdes elaboran sus propios alimentos orgánicos por medio de la fotosíntesis; emplean dióxido de carbono y oxígeno como materias primas. Los nutrientes aportados por el suelo a las plantas son en su mayoría sales minerales. Los fisiólogos vegetales han descubierto que las plantas necesitan carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, azufre, calcio, hierro, manganeso, boro, cinc, cobre y, con mucha probabilidad, molibdeno. Extraen carbono, hidrógeno y oxígeno en grandes cantidades del agua y del aire, pero el resto de los elementos suelen ser aportados por el suelo en forma de sales. Las cantidades relativas de estos elementos necesarias para un crecimiento normal difieren para cada planta, pero todas requieren proporciones grandes de nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, azufre y calcio. El hierro, el manganeso, el boro, el cinc, el cobre y el molibdeno se requieren en cantidades muy exiguas, y reciben el nombre de micronutrientes o elementos vestigiales. Las sales específicas que se usan para proveer estos elementos varían a criterio del cultivador; una solución típica de minerales primarios se compone de agua destilada con nitrato de potasio, KNO3, nitrato de calcio, Ca(NO3)2, fosfato ácido de potasio, KH2PO4, y sulfato magnésico MgSO4. En las soluciones, las sales se disocian en iones; el nitrato de potasio, por ejemplo, llega a las plantas en forma de los iones K+ y NO3-. A la solución de elementos primarios se añaden sales de micronutrientes para completarla, además de una pequeña cantidad de fungicida para impedir el crecimiento de mohos.
Se emplean varias técnicas de cultivo. El método comercial más práctico es la subirrigación, en la que las plantas se cultivan en bandejas llenas de grava, escoria u otros materiales de grano grueso, que sufren una inundación periódica con una solución de nutrientes. Después se drena la solución, con lo que es posible reutilizarla mientras conserve suficientes minerales. El método de cultivo en agua es muy utilizado en la experimentación botánica. Un tipo común de cultivo en agua emplea frascos de porcelana vidriada llenos de solución; las plantas se asientan sobre lechos de fibra de vidrio o un material similar, que se sustenta sobre la superficie del líquido. Las raíces de las plantas atraviesan estos lechos y penetran en la solución. El método menos exacto es el más fácil de emplear. Se utiliza arena gruesa y limpia en vez de tierra, y se vierte sobre ella la solución nutriente a intervalos regulares y en cantidades más o menos iguales. Una versión más refinada es el método del goteo, en el que se mantiene una aportación lenta y constante de nutrientes. El exceso de solución de nutrientes se drena en ambos métodos.Los métodos de cultivo hidropónico se están usando con éxito para producir plantas fuera de estación en invernaderos y para cultivar plantas donde el suelo o el clima no son adecuados para una especie determinada; también se utilizan en zonas muy áridas, en suelos pobres o en aquellos susceptibles al ataque de parásitos. Durante la II Guerra Mundial, por ejemplo, se cultivaron con éxito verduras por este procedimiento en varias bases de ultramar. En la década de 1960, el cultivo hidropónico se desarrolló a escala comercial en las regiones áridas de Estados Unidos donde se emprendieron también investigaciones en las universidades estatales. En otras regiones áridas, como el golfo Pérsico y los estados árabes productores de petróleo, está en marcha el cultivo hidropónico de tomates y pepinos; estos países continúan investigando sobre otros cultivos susceptibles de ser explotados por este método, dado que sus tierras cultivables son limitadas.

Fuente: Enciclopedia Encarta 2.007