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Plagas en cultivos hidroponicos Cortadores de raíces:


Plagas en cultivos hidroponicos
Cortadores de raíces:
Son gusanos de diferentes tamaños que pueden medir hasta 5 cms, con frecuencia de color café oscuro o negro, las mariposas o polillas que les dan origen son de hábitos nocturnos y ponen sus huevos en el substrato donde pocos días después nacen los gusanos que empiezan raspando la superficie de los tallos o las raíces , pero después cuando son más grandes y tienen su aparato bucal más desarrollado y fuerte, consumen parte de las raíces y el cuello hasta trozarlo por completo.
Los daños los ocasiona en las horas de la noche, por lo que en las mañanas se pueden observar las plantas trozadas o comidas completamente, pero no se observa al insecto, pues se oculta bajo el substrato para protegerse de la luz y del sol. Si se observa detenidamente puede encontrarse la huella de una perforación al lado de las plantas destruidas. Escarbando allí podría encontrarse la larva durmiendo enroscada, por lo cual a este tipo de plaga se le llama también rosquilla.
En la medida en que el gusano se hace mayor en tamaño y en edad puede dañar mayor número de plantas; por tal razón es necesario hacer observaciones frecuentes en todas las camas de cultivo, especialmente cuando están recién nacidas o transplantadas, porque es en esa época cuando las mariposas o polillas prefieren ubicar sus huevos porque así garantizan que sus hijos tendrán asegurado el alimento hasta llegar a su completo desarrollo como larvas.
Son varias las especies que ocasionan este problema, pero la forma del daño es muy parecida en su forma y en los perjuicios que causa a los cultivos.
Control:
La mejor forma de controlar esta plaga, al igual que las demás es acostumbrándose a hacer observaciones detalladas todos los días durante cinco minutos para darse cuenta si hay mariposas poniendo sus huevos o huevos recién puestos, o larvas en sus diferentes estados.
La eliminación constante de estos evitará que los daños lleguen a ser importantes económicamente y evitará tener que hacer aplicaciones de plaguicidas muy venenosos que además de incrementar los costos de los cultivos, son dañinos para la salud de quienes viven en el lugar donde se guardan estos venenos; para quienes los aplican y finalmente para quienes consumen los productos agrícolas fumigados con ellos si no transcurren por lo menos 12-15 días entre el momento de la última aplicación y el momento de cosechar.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
® Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo