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Tutorado


CULTIVOS HIDROPONICOS
Tutorado:
Algunas hortalizas como la arveja, el pepino, la espinaca de Nueva Zelanda, el
ejote de rienda y el tomate, crecen varios metros y no son capaces de sostenerse derechas (al menos levantadas) por lo cual tienden a acostarse sobre el substrato ocupando mucho espacio y facilitando la pudrición de las hojas y los frutos.
Para ayudar a sostenerlas, se colocan varas de bambú o guadua alrededor de las
cajas o a lo largo de los surcos de plantas si se han utilizado bolsas plásticas o contenedores largos como láminas de eternit o de mezcla de zinc y aluminio.
Entre las varas de bambú se tiende alambre grueso a una altura no inferior a
180 cms. Posteriormente, con cordeles de algodón o de fibra de yute se amarran
las plantas desde su base (en la parte más gruesa) haciendo un nudo que no se corra (para evitar el estrangulamiento de la planta) y se eleva el cordel hasta el alambre, haciendo allí un nudo que se pueda soltar fácilmente para ir templándolo en la
medida en que la planta crece con el fin de mantenerla lo más derecha posible
sin ir a sacarla del substrato.
Podas:
Con el fin de eliminar partes innecesarias, para disminuir el peso de la planta y
para mejorar la circulación de aire dentro del cultivo (cuando hay muchas
plantas por m2) conviene eliminar hojas o ramas enfermas, rotas o que no
formen parte de su estructura productiva. Estas partes indeseables se cortan preferiblemente con una herramienta bien afilada o con la uña cuando están
tiernas para evitar desgarraduras que afecten la parte de la planta que queda,
pues por allí podrían penetrar enfermedades.
En el cultivo de tomate se deben eliminar las ramitas (chupones) que nacen en
las uniones entre el tallo principal y las hojas. Estos chupones tienen la
capacidad de consumir grandes cantidades de alimento, pero tienen la
desventaja de producir frutos pequeños y tardíos; si no se eliminan temprano,
cuando tienen 1-2 cms de longitud, crecerán consumiendo nutrientes que
serían más beneficiosos si se dirigieran a alimentar otras estructuras
involucradas en la formación de los frutos en el tallo principal que es lo que
finalmente interesa al productor. Si no se cortan en ningún momento, la
planta tendrá muchas ramificaciones, muchas hojas (parte vegetativa), pero la
formación de frutos será pobre en cantidad y calidad.
La eliminación de chupones debe realizarse semanalmente a partir de la
segunda o tercera semana de haber sido transplantado el cultivo y sólo debería permitirse la formación de 1 ó 2 ejes (tallos principales) como máximo, para
alcanzar óptimas producciones.
Todas las partes metidas en bolsas plásticas y sacadas del área del cultivo, especialmente las que presenten algún síntoma de enfermedad y si es posible
enterrarlas lejos de él para evitar la infección de plantas sanas o de cultivos
posteriores.
En el caso de tomate, pepino y pimentón, cuando se quieren menos frutos,
pero de mayor tamaño y peso, se eliminan los que se han deformado por
alguna razón o los que se fecundaron de último, pues estos, no alcanzarán el
tamaño de los primeros, pero sí retrasarán el crecimiento de éstos.
Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD