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CULTIVOS HIDROPONICOS Mezclas de substratos

CULTIVOS HIDROPONICOS
Mezclas de substratos:
Los materiales mencionados se pueden utilizar solos, pero es recomendable
utilizar mezclas de algunos de ellos en diferentes proporciones.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos en varios
lugares de El Eje Cafetero y América Latina con más de 20 especies de
hortalizas son:
1. 50% de cáscara de arroz con 50% de piedra pómez (espuma de lava
volcánica).
2. 50% de cáscara de arroz, 30 % de lava volcánica y 20% de aserrín.
3. 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río.
4. 60% de cáscara de arroz con 40% de lava volcánica.
5. 50% de cáscara de arroz, 40% de lava volcánica y 10% de aserrín de madera
(blanca o amarilla. No se deben utilizar los aserrines de maderas rojas ni los
de pino).
En Centroamérica la proporción más utilizada ha sido 50% de piedra pómez y
50% de cascarilla de arroz; aunque también ha dado buenos resultados una
mezcla hecha con 50 % de cascarilla de arroz, 30 % de piedra pómez y 20%
de lava volcánica rojo o negro.
Cuando se quiere cultivar hortalizas de raíz o de bulbo (Ajo, cebolla, nabo,
rábano, remolacha, zanahoria) es necesario esmerarse mucho en el tamaño
y la uniformidad de las partículas que los componen, pues éstos deben ser
pequeños, entre 1 y 7 milímetros, para favorecer la formación de las estructuras
y para evitar deformaciones que afectan la calidad comercial de la producción.
Para el cultivo de especies de hoja, flores, frutos o semillas, se pueden utilizar substratos con partículas de tamaño superior y la uniformidad no es tan
determinante en la producción.
En este sistema de cultivo, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes
que son aplicados todos los días sobre las plantas y la mezcla de materiales
sólidos.
Los substratos deben estar húmedos en el momento de echarlos en cualquier
tipo de contenedores.
Si se echan secos, después resulta difícil conseguir uniformidad en la
distribución de la humedad y los cultivos que se siembran sobre ellos se
afectan en forma grave.
Los substratos se echan en los contenedores comenzando desde el lugar donde
se puso el drenaje hacia atrás, para evitar que la manguera se despegue del
plástico. Antes de comenzar a llenar los contenedores de madera, es
conveniente poner un poco de substrato en las esquinas para evitar ese
riesgo, pues si la manguera se sale del plástico, podrían presentarse filtraciones
que disminuyen la duración de la cama y por lo tanto aumentan los costos de amortización por cosecha.



FUENTE: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo